Archive for septiembre, 2010


En mis habituales encuentros con mi compadre y amigo Gregorio Torres, fotógrafo por necesidad de La Opinión de Málaga y uno de los pocos tipos que conozco que ha publicado en el National Geografic, me comentaba la tristeza que le invadía cuando leía mi blog. Es un auténtico fan, no tanto como su afición al universo Star Wars, pero es uno de esos seguidores que lee con fruición todo aquello que le gusta. Es por ello, que he intentado abordar un tema curioso alejado del prisma del pesimismo. Inicialmente, pensé en investigar sobre las cosas más buscadas en Internet. Sin embargo, hablar de las tetitas de Tania Llasera; el beso meloso de Iker Casillas y su novia reportera, Sara Carbonero; los imposibles y esquizofrénicos vestidos de Lady Gaga o los videos pseudo pornográficos de la rubia oxigenada y cocainómana, Paris Milton me pone de los nervios.

Siempre he pensado que la red ofrece una oportunidad única de conseguir una información que antes tardábamos días en reunir, tenemos en nuestras manos la mayor biblioteca interactiva en tiempo real creada por la humanidad. Pero como en todo momento histórico, los seres humanos somos capaces de convertir un gran invento en algo completamente inútil. ¿Que pensarán si les digo que el ¿actor? Robert Pattinson, el vampiro super repetidor de Crepúsculo y Justin Biber se comen el 5 por ciento del tráfico que genera Twitter? Fruto de esta desazón me adentré en uno de los terrenos más curiosos del mundo internet. Sabemos que este buscador es capaz de encontrar casi todo, pero ¿qué ocurre con aquellas preguntas a las que no encuentran respuesta?. Resulta curioso que la red funcione cual antiguo Oráculo de Delfos, cientos de miles de internautas dirigen a ese cajetín en blanco sus preguntas más atávicas, para no encontrar ningún tipo de respuesta. El buscador Ask Jeeves ha elaborado un curioso ranking basado en 1.100 millones de preguntas efectuadas durante los últimos 10 años.

Como algunos supondrán la primera cuestión que más desazón nos produce es ¿Diós existe?, pregunta que se responde por si misma cuando no hay nadie que conteste. Si verdaderamente Dios existiera, ¿no creen que aprovecharía un buscador como google para manifestarse?. ¿Cuál es el sentido de la vida? aparece como segunda opción, algo que desde el primer chispazo de razón nos hemos estado preguntando. Creo que sería más útil ver todos los episodios de Redes, si existe alguien capaz de darnos una respuesta, ese es Punset. Algo similar ocurre con otro de los enigmas a los que machaconamente se interroga a Ask, ¿qué es el amor?. Interesante pregunta, ¿pero no habíamos quedado que lo que realmente buscamos es sexo y lo llamamos amor?.

Existe un grupo de preguntas realmente chorras encabezadas por la mayor duda existencial de nuestros tiempos. ¿quién es la persona más famosa del mundo? Bueno lo que se dice famoso, parece que en nuestro país en eso vamos bastante jodidos, ya que con toda probabilidad Belén Esteban sea el personaje que más reconocimiento acapare, ella y su famosa hija Andreita (y no hablemos ya del dichoso pollo). Otra que forma parte de este grupo es ¿cuál es la mejor dieta?, la respuesta es fácil y simple. No comer. Así de sencillo. Pero ojo, tiene sus riesgos.

Para finalizar he dejado una última pregunta que causa una terrible desazón entre los miembros de nuestra especie, ¿Cuánto viviré?. Ahora entiendo el éxito de los programas de tarot que se emiten a altas horas de la madrugada. La respuesta a este enigma sería un sencillo consejo: Vive cada día como si fuese el último.

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A veces nos equivocamos, cuando hacemos previsiones la pifiamos. Eso me ha ocurrido y quisiera pedir disculpas a mis ex alumnos. No es nada grave, pero rectificar y otorgar la razón a quien la tuvo es un acto de justicia que deberíamos hacer más a menudo.

Me explico, hace cosa de tres años, en uno de los exámenes finales puse como análisis el lanzamiento de Coca-Cola Zero. Por aquel entonces, según mi análisis y criterio, al nuevo producto de la archiconocida marca no le di muchas esperanzas de vida. Esta opinión no importaba a la hora de ser evaluado, pero creía que Zero no iba a suponer un nicho importante del mercado de Coca-Cola. Tras el gran fiasco que supuso el cambio de sabor que llevó a la compañía a un callejón sin salida, ningún otro lanzamiento había gozado de un presupuesto tan cuantioso.

La primera ocasión en que probé el nuevo refresco me pareció falto de gas, algo que le ocurrió a muchos de mis conocidos, lo que convertía a dicha bebida en una especie de brebaje con poca gracia. Si hay algo que me gusta de la Coca Cola son las burbujas, ese momento en el que saltan cuando la sirves en un vaso con hielo y limón. Sin embargo, Zero ha ido ganando cuota de mercado y he de confesar que he sustituido a la Coca-Cola Light, especialmente pensada para los supervivientes de los setenta, por Zero.

La marca continúa fiel a la estrategia del posicionamiento ocupando todos los nichos de producto posibles o creando nuevos de manera que crean nuevas categorías en la mente de los consumidores. La estrategia de promoción intentan convencer al consumidor de que el sabor es igual que el tradicional recurriendo a la técnica de la cata ciega con un matiz diferenciador ya que el consumidor desconoce que se le ha servido un producto diferente.

Durante 2009, el año más difícil que se recuerda, la marca en España tuvo un descenso leve en el volúmen de sus ventas, rondando el 3%, principalmente provocado por dos motivos: la caída del consumo general y la baja actividad registrada en negocios tan importantes para Coca Cola como el turismo o la hostelería. A principios de 2010 la compañía consiguió dejar el listón en el 25% de cuota de mercado, un auténtico logro contando con que el mercado español de bebidas no alcohólicas es altamente competitivo y posee una agresividad publicitaria tremenda.

Coca-Cola España continua ampliado la familia Zero con la introducción en el mercado de Coca-Cola Zero sin cafeína, el cuarto lanzamiento de la compañía en lo que va de año, tras Minute Maid Todo Naranja, Burn Shot y Aquarius Libre. El secreto del nuevo sabor, es una molécula denominada Acesulfame-K. Un compuesto químico sencillo y estable 200 veces más dulce que el azúcar y que no aporta calorías al cuerpo (está por ver que puede aportarnos en un futuro). La obsesión por los productos bajos en calorías y las campañas gubernamentales que han llevado a la prohibición de la bollería industrial y las bebidas con azúcar en los centros de enseñanza han reforzado los lanzamientos de bebidas “sin” de Coca-Cola España. La compañía de bebidas destaca que el lanzamiento de Coca-Cola Zero ha sido “uno de los más exitosos de la historia de la marca”. Este producto supone el 30% de las ventas del segmento de las colas “Light” en España.

Así que queridos amigos y ex alumnos, os pido disculpas de nuevo y reconozco lo errado de mi predicción y de ello me llevo una valiosa lección.

Gabriel García Márquez concluía de manera lapidaria su obra “El Coronel no tiene quien le escriba” con una contundente respuesta que el propio Coronel daba a su esposa cuando ésta le inquiría sobre que comerían. “Mierda” respondía un tipo cansado de corruptelas y que mostraba un gran sentido del honor.

Esta es la situación en la que se encuentran millones de ciudadanos españoles cercados por la incompetencia de las administraciones públicas, con oficinas de empleo que, como en el caso andaluz, ofertan menos de 900 puestos de trabajo para más de 190.000 demandantes; una clase política ensimismada en su mediocridad y prebendas; unos sindicatos sobornados con dinero público y que únicamente representan a los funcionarios. Para rematar el panorama, una patronal capitaneada por el jefe de los golfos apandadores.

He sido un currela como tantos, toda mi vida, como mi padre, mis abuelos, todos se ganaron honestamente la vida. Alguno de ellos tipos broncos, de raigambre obrera que al final de sus días se avergonzaron del putiferio en que se había convertido esto que nos empeñamos en llamar España.

La aprobación, el pasado día 9 en el Congreso de los Diputados, de la Reforma Laboral tendrá como efecto inmediato la convocatoria de Huelga General del próximo 29 de septiembre, un evento festivo de dudosa efectividad. Y es que el horno no está para bollos, según  las encuestas, el 75 por ciento de los trabajadores (no sabemos nada de los que no tienen empleo) piensa acudir a su puesto de trabajo. Y es que los sindicatos no se enteran y nuestros legisladores pasan absolutamente de todo. ¿Como calificar a una legislación laboral que permite al empresario no pagar los salarios de sus empleados durante meses y que estos tengan que seguir presentándose en su puesto, poniendo de su bolsillo desplazamientos y comidas?

Gerardo Díaz Ferrán, Cándido Méndez, Ignacio Fernández Toxo

Sinceramente, no me importaría que se estableciese el despido libre siempre y cuando el sistema judicial funcionase. Así que yo reclamaría un marco muy flexible con costes más razonables para los empresarios pero en el que la fuerza de trabajo fuese un bien controlado por el trabajador. En caso de conflicto, lo que deberían funcionar serían los tribunales, con juicios rápidos que protegiesen a los trabajadores de las arbitrariedades de la patronal y que pudiesen establecer sanciones punitivas ejemplarizantes que resarciesen a los despedidos de una manera injusta. Otra de las propuestas sería acabar con la impunidad de los dueños de las sociedades haciéndole responsables de las quiebras y los impagos con sus bienes personales. Conozco el caso de grandes promotores, hoy supuestamente arruinados deudores de millones de euros a sus trabajadores, que mantienen el mismo nivel de vida y que siguen especulando con sus posesiones en Miami. Mientras tanto, los antiguos trabajadores agotan sus prestaciones y enjuagan sus lágrimas de rabia con sentencias judiciales totalmente inútiles conseguidas tras meses (e incluso años) de espera.

La realidad laboral de este país son sueldos que llevan bajando los últimos quince años, -donde ser mileurista se ha convertido en un lujo-, jornadas laborales inacabables sin ningún tipo de conciliación familiar posible (otro de los grandes fiascos del señor Zapatero). En resumen, un marco de relaciones más propio de un país en vías de desarrollo que de la sociedad moderna que pretendemos ser. Al margen quedan los funcionarios, de los cuales, el 30 por ciento deberían estar engrosando las oficinas del INEM o sus homólogas autonómicas (con lo que ahorraríamos más del 3% del PIB) junto con los miles de cargos políticos instalados mediante la “dedocracia” de los partidos y esos sempiternos sindicalistas liberados hace centurias de cualquier obligación laboral.

Y si no era esto suficiente, la ministra Salgado anuncia que la edad de jubilación subirá a los 67 años. Diseñar un sistema de cálculo de pensiones más racional debe estar fuera del alcance de sus mermadas neuronas achicharradas al leer el manual del nuevo Iphone 4 que la semana pasada se repartió entre todos los congresistas. Para predicar con el ejemplo, su señoría debería conceder las mismas prebendas con las que gozan nuestros representantes, al resto de los españoles y permitirles que con seis años cotizados se hiciesen merecedores de la pensión de jubilación máxima. Luego nos hablan del Pacto de Toledo, pensado para que la generación tapón, esa que ocupa todos los puestos más jugosos de instituciones, partidos, sindicatos y que forman una casposa clase empresarial, cobren suculentas pensiones.

La realidad para los componentes de la olvidada generación X y todos los que todavía son jóvenes -es decir, menores de 35 años- es saber si el día de mañana, habrá mierda para todos.

Me gusta el Marketing, me resulta apasionante y divertido. Tiene mucho de antropológico y también mucho de sociología. Sin embargo, hay algo que no me gusta de esta disciplina, una duda que siempre me asalta y forma parte de las conversaciones recurrentes entre algunos de mis amigos y conocidos. ¿Crea el marketing las necesidades del consumidor; ¿simplemente las satisface?, ¿genera el marketing un proceso consumista sin sentido?

Philip Kotler, uno de los gurús de esta disciplina, afirma que “el marketing es el proceso social y administrativo por el cual los grupos e individuos satisfacen sus necesidades al crear e intercambiar bienes y servicios»
Evidentemente el marketing utiliza las carencias de los individuos para transformarlas en necesidades mediante la utilización de las carencias afectivas, sociales. Por tanto, la necesidad es el concepto que subyace en la idea del marketing. Podemos definir la necesidad como una carencia sentida por el cerebro. La carencia se transformará en necesidad dependiendo de la resistencia de cada individuo y de sus experiencias respecto a la satisfacción de determinadas necesidades. Las necesidades existen en el individuo, sin que haya ningún bien destinado a satisfacerla. Estas, pueden ser modificadas por la cultura, pero no creadas ni anuladas. Las necesidades tienen una raíz biológica, están condicionadas por el medio social, así, lo que se considera necesario en un país, puede no tener ninguna importancia en otro. El marketing actúa sobre las necesidades creando productos para satisfacerlas, por tanto, debe estar pendiente del mercado para detectar las nuevas necesidades que puedan surgir.
Por otra parte, las necesidades constituyen la base del posicionamiento del producto. Hay que definir la utilidad que proporciona, puesto que un mismo producto puede satisfacer distintas necesidades. Serán las necesidades las que orienten los objetivos de la publicidad y comunicación de la empresa.

Prueba de impacto

El elemento clave del éxito de una campaña publicitaria es el receptor, que es el individuo objetivo de la comunicación. Muchos estudios han puesto en evidencia la relación que existe entre la imagen que un consumidor se hace de sí mismo y los productos que compran. Por ejemplo, las marcas de cigarrillos, de cerveza, de coches o de ropa que se prefieren son aquéllas en que el perfil se parece a nuestra propia imagen.
Existe una relación entre la compra y la percepción, posiblemente idealizada, que el individuo sostiene de su personalidad. Existen muchos conceptos de uno mismo: aquello que se cree ser, aquello que se querría ser (el yo ideal), aquello que se puede ser a los ojos de los demás, y aquello que querríamos ser para otros.
El concepto del yo ideal queda muy bien reflejado en la utilización de líderes de opinión como protagonistas en las campañas publicitarias. La diferencia entre el “soy real” y el “soy idea” puede generar una compra compensable. Los individuos tratan de conseguir su personalidad ideal mediante el uso o consumo de ciertos productos o servicios que les acercan a la imagen que pretender proyectar de sí mismos.

La incapacidad de acceder al consumo y satisfacer a nuestro yo ideal genera, evidentemente frustración que puede desembocar en violencia. Recientes estudios demuestran que el acceso temprano a la televisión tiene una clara correlación con el índice de crímenes violentos. Podríamos pensar que a un mayor índice de impactos publicitarios insatisfechos, ciertos individuos tienden a encontrar una vía no lícita para satisfacerlos.
En otras ocasiones el marketing “obvia” información relevante al consumidor creando una necesidad absurda pero socialmente aceptada. El ejemplo más claro y escandaloso es el de las sillas adaptadas para niños de más de dos años. Si a nuestros hijos los asegurásemos sólo con los anticuados cinturones de seguridad, ¿saben lo que ocurriría en caso de colisión? Lo mismo que si estuviesen sentados en una silla de seguridad o un asiento elevador. Así que un viejo y vulgar cinturón de seguridad puede cumplir los criterios de seguridad del gobierno para qué necesitamos los asientos infantiles, ¿para que se nos ofrece un producto que no aporta mejoras de seguridad? Triste, tal vez, pero sorprendente. Sin embargo, hay un beneficio al que es difícil poner precio fruto de las campañas de marketing y las imágenes adheridas a nuestro cerebro: la paz mental de los padres.

Abdu Willy, ese es su nombre. Oficio, pirata o mejor deberíamos decir menesteroso. Recientemente este somalí ha sido procesado por sus actividades. Víctima de la manipulación informativa y los intereses de empresas y gobiernos, este somalí participó en  el secuestro del atunero vasco Alakrana. Este hecho puso, hace meses a la piratería, en el punto de mira de los españoles. Hoy nos centraremos en una zona del mundo, Somalia, olvidada por la opinión pública y en muchos casos, deliberadamente, por los medios de comunicación.

Mapa ataques piratas

Somalia fue posesión de Italia y del Reino Unido, cuando en los sesenta adquirió la independencia, las fronteras nada claras entre Kenia, Etiopía y Eritrea han hecho que no sean nada fáciles sus relaciones vecinales. Fruto de las tensiones,  la guerra con Etiopía se desató en 1977, una guerra que duró 11 años. En 1991 el país se desmembró tras el derrocamiento de su presidente por parte de la oposición, lo que provocó un enfrentamiento civil entre distintas facciones. El nuevo presidente huyó y la capital Mogadiscio quedó en manos de los señores de la guerra. Como consecuencia, hambre, guerras, desplazados. Ni siquiera se conocen el número de muertos que se han producido debido a todos estos factores en los últimos 40 años.
Le esperanza de vida de un somalí es de 43 años. Se es anciano con 35. En el año 2000 la mortalidad infantil era de 126 niños por cada mil nacidos, cinco años después era de 225. Existe un médico por cada 25.000 habitantes, es decir en el Mog, su capital, no hay más de 100 para poco más de un millón de habitantes. Apenas hay datos de los ingresos per capita de los somalíes, en el 2002 el ingreso medio era 30 euros mensuales, mientras que su deuda alcanza los 25 euros por habitante y mes.

Somalia posee 4.000 kilómetros de costa en el Íncico, costa que se vio afectada en el 2004 por el oleaje del maremoto que arrasó el sureste Asia. Al margen del efecto devastador del oleaje y de los miles de muertos sucedió algo sobre lo que Naciones Unidas informó pero las naciones hicieron oídos sordos. En el norte, en la zona de Puntlandia, el oleaje arrastró miles de bidones que reventaron fruto del maremoto. Las investigaciones revelaron que era basura radioactiva. Uno de los portavoces de la ONU, Nick Nutall señaló que desde principios de los noventa, las costas y los mares de Somalia han sido utilizados por las grandes potencias para deshacerse de deshechos radiactivos y metales pesados. Como consecuencia de los vertidos se han producido miles de víctimas. Sin embargo, que el país africano se hubiera convertido en el basurero de Inglaterra, Francia o Estados Unidos entre otros (y entre los que se incluye España), no tuvo eco en ningún medio de comunicación.  Al norte el Golfo de Adén atrae el 30 por ciento del tráfico de petróleo mundial, Ahmed Abdalá relator de las Naciones Unidas planteó que el problema de las guerras intestinas de Somalia estaba siendo alimentado por las potencias y las compañías petrolíferas, que pagaron a los líderes militares para que el país no estuviera organizado y poder, de este modo, no tener que pagar por el tráfico de crudo a través de las aguas somalíes y poder hundir sin control los desechos radiactivos.

La principal fuente de alimentación de millones de somalíes procedía del mar, de la pesca de bajura que se practicaba de forma artesanal. Los recursos no eran suficientes para flotas de mayor envergadura. La contaminación de las aguas y la depredación de las aguas exclusivas que corresponden a este país, como dejó claro el enterrado informe 436/2007 de las Naciones Unidas, fruto de la desmembración del país y la desaparición de su guardia costera.

Grupo somalí armado

En 2005 el Grupo de Trabajo de Altamar denunció que existían al mismo tiempo en las costas de Somalia 800 barcos pesqueros efectuando prácticas dudosas que se aprovechaban de la incapacidad del país para vigilar sus aguas y zonas de pesca que generaban 450 millones de euros de ganancias sin control aduanero. En 2007, la Unión Europea señaló que el 50 por ciento de las capturas pesqueras que efectuaban los bques extranjeros en la zona eran ilegales. Es en este contexto cuando aparece el fenómeno de la piratería. De hecho los propios filibusteros se autodenominan “Guardacostas Voluntarios de Somalia” contando con un amplio apoyo entre la población local. Los pesqueros occidentales se están llevando los únicos recursos que se poseen para acabar con la hambruna, pesca a la que no pueden acceder debido a la falta de recursos y a la inmensa deuda exterior. Al margen de lo reprobable de la piratería, como vemos el contexto es muy importante. Exigimos acciones, la inervención militar de nuestra marina para la protección de nuestros pesqueros que tienen como base las Islas Seychelles. Deberíamos preguntarnos sobre las actividades de esos mismos pesqueros y de sus permisos para faenar en aguas de Somalia. Pero esa es otra historia…

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