“Spain is different”. La imagen de España en el exterior

Tras el controvertido video del Wall Street Journal he recibido un buen número de correos electrónicos que me han hecho reflexionar. El trabajo acometido por los dos terroristas de la información no deja de recoger una serie de tópicos que lamentablemente, los españoles y nuestro gobiernos nos encargamos de esparcir por el mundo. Como muestra no tenemos más que pasearnos por la Feria Internacional de Turismo (FITUR), escaparate de la oferta vacacional patria. Resulta curiosa ver la concentración de alcaldes, concejales, consejeros, autoridades varias repartiendo sonrisas y haciendo las cosas más curiosas: Comer polvorones a cuatro carrillos, embadurnarse el careto con lodo de la poza del Tío Paco (de magníficas propiedades curativas) o vestirse con el traje típico de Villagorrinos de Arriba que es muy llamativo y “demodé”. Trajes regionales, actuaciones de cómicos ancladas en los tópicos del sol y playa de las películas del desarrollismo y mucho cartón piedra que demuestra el amor de los españoles por las construcciones efímeras, estás son las señas de identidad (salvo excepciones) de un país inmerso en un eterno “flashback”.

La realidad es que nuestro litoral está plagado de hormigón, nuestras aguas litorales esquilmadas y nuestras ciudades, en muchas casos necesitan de un buen plan de limpieza y reordenamiento. El modelo de “sol y playa” se ha agotado, nuestra competencia instalada también en la rivera del Mediterráneo o en el Caribe ofrece el mismo producto pero más barato y más exótico.

Los esfuerzos de promoción de Turespaña o Turismo Andaluz, intentan hacer hincapié en otro tipo de segmentos, pero la realidad, tozuda, se impone, al igual que los grupos de presión representados por los hoteleros herederos del “Spain is different” y la España del Chiringuito y la playa.
Como ejemplo de esta simbiosis churrigueresca, la conocida Fiesta del “Pescaito” que todos los años organiza el Alcalde de Torremolinos en Madrid con motivo de Fitur. Un evento que huele a naftalina plagado de momias y ruinas arqueológicas del Antiguo Régimen y que se centra en los viejos tópicos del turismo de masas gelatinosas achicharradas por el sol.

Los efectos de una realidad que supera los mejores deseos y esfuerzos de algunas de nuestras administraciones están a la vista, les adjunto la carta de una buena amiga y periodista como ejemplo:

“Estoy en Australia aprendiendo inglés y pensando sobre mi futuro y me he quedado flipada de la imagen que tienen los australianos de España y sus gentes. Un día haciendo un ejercicio en clase de lo típico de cada país, la profesora dijo sobre los españoles, que además de la fiesta y los toros, nos encanta la siesta. Me quedé alucinada y le contesté que la gente trabaja muchas horas para ganarse el sueldo y muchas de ellas no pueden echarse la siesta. Pero lo peor de todo no es eso,  la mayoría de mis compañeros de clase son suizos, también pensaban lo mismo. Vamos que creen que los españoles somos unos vagos.

Lo que más me indigna de todo esto, es que hablando con gente de todas partes del mundo, la imagen que se tiene de los españoles es que sólo pensamos en la fiesta,  que tenemos muy pocas ganas de trabajar, somos incultos, poco creativos. Cuando les cuento que hay mucha gente que ahora mismo tiene que pelearse por un puesto de trabajo y que en estos momentos los españoles estamos sacando lo mejor nosotros mismos, con muchas ideas…. se quedan alucinados

Me da rabia que los españoles bien formados, con ganas de currar, con ideas, con mucha fuerza por luchar, no aparezcamos en el mapa del resto del mundo porque se piensan que España es fiesta y olé…. Algo normal si se tiene en cuenta que esta es la única imagen que los gobiernos han proyectado sobre los españoles y España.

Australia es un país que está por desarrollarse. Sí, sí, las carreteras son penosas, los medios de transportes ni te cuento, las líneas de operadores móviles son las mismas que hace 20 años en España, los medios de comunicación son de risa. Así miles de cosas. Necesitan mucha mano de obra cualificada, porque aquí como dicen ellos “we’re too lazy”. Los australianos no tienen casi estudios. Prefieren vivir la vida, antes que estudiar. Este es un país con un nivel de vida isimilar que el Reino Unido, pero con una economía muy primaria (agricultura, ganadería y minería). No tenía ni idea de eso y la mayoría de la gente que ha venido aquí tampoco.

¿Por qué? Porque el Gobierno de Australia da una imagen exterior muy distinta”

Anuncios