Sigo dando vueltas a esto del negocio en Internet. Me intriga como se realiza la conversión de inversión a negocio puro y duro y “leuros contantes y sonantes”. Empecé dándole vueltas a eso del Twitter, un curioso invento que parece revolucionar nuestra forma de comunicarnos. Pero claro, yo ingenuo pregunto ¿con esos mensajitos de donde se saca la pasta? Twitter logró unir dos universos que parecían divergentes: los mensajes de los móviles con las redes sociales de nuestra vieja internet. La gran ventaja de Twitter es que no cuesta absolutamente nada y su expansión y penetración en el mercado viene creciendo muy rápidamente. Una de las claves del pajarito son los seguidores. Es ahí donde la red social le pondrá valor monetario al deseo de sumar seguidores y desde hace muy poco existe el servicio de “Cuentas Promocionadas”. De este modo, las empresas podrán pagar para aparecer entre las recomendaciones de “a quien seguir”, consiguiendo nuevos consumidores. El funcionamiento es similar a los “tuiteos promocionados” aunque se dirigirán de manera algorítmica a los usuarios con un “target” definido al producto y marcas. Al margen de esto, parece que los chicos de Twitter pretenden implementar su negocio publicitario mediante las búsquedas asociadas a la palabra que se esté tratando de encontrar y con un sistema para contratarla directamente sin pasar agencias. Un modelo de negocio que ya explota Google y teniendo en cuenta que Twitter sigue siendo un buscador flojo y sus usuarios no son tendentes al click, dejan la propuesta en el campo de la duda.

Y es que hacer negocio en Internet sigue siendo difícil. Las cifras de conversión de usuario en cliente de tiendas online son aun bajas. Un estudio publicado por “The e-tailing Group” muestra como ésta se sitúa por debajo del 5%. Según la consultoría Multiplica, “tan sólo el 17,2% de los usuarios que visitan tiendas online lo hacen con la intención clara de comprar”. Una persona tarda tan sólo 0,05 segundos en decidir si una web le interesa. Cómo convertir en cliente al usuario una tienda online, cómo conseguir que pase del clásico “sólo estoy mirando” a la compra, pasa por disponer de estrategias efectivas diseñadas para “retener” al usuario y conseguir que compre.

La motivación es la primera clave. Se debe motivar al usuario para que finalmente compre, tenga o no inicialmente intención de hacerlo. Un estudio de e-Marketer indicaba que un 34%  de los usuarios no suelen encontrar lo que buscan. La organización, al igual que en una tienda física, es esencial. Todo ha de estar visible y ordenado. Así mismo, la percepción de la experiencia de compra debe ser positiva. El cliente debe de tener siempre la sensación de haber conseguido más de lo que esperaba, y no solo nos referimos al producto o servicio que demande, Es muy importante destacar el buscador, añadir diferentes categorías y subcategorías y encontrar recomendaciones y diferentes accesos a los productos.

Por otro lado, también se ha de mejorar la información que se da sobre los productos ya que, para un 8% de los usuarios, ésta es insuficiente. Precio, disponibilidad y envío son datos esenciales en la toma de decisión de compra. Por último, aconsejo que se produzca la integración de canales y productos así como condiciones exclusivas en la red: compra online y recogida en tienda (ahorro en tiempo y dinero como en el caso de Zara), así como dar motivos al usuario para que finalice la compra creando sensación de urgencia con descuentos temporales, por ejemplo.

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