A estas alturas conozco a poca gente que no tenga cuenta en Facebook a parte de mi queridísima amiga Lorena (aunque he logrado convencerla de que se abra una en Twitter). Esta exposición de nuestras vidas, que a algunos tanto les gusta y de la que disfrutan como cochinos panza arriba (virtualmente hablando), puede acarrear potenciales peligros que muchas veces son directamente proporcionales a la estupidez de los usuarios “feisbukeros”. Por todos son conocidos los casos que saltan a la palestra de los medios, de personas despedidas de sus trabajos por realizar ciertos comentarios o ser vistos en fotografías que mas vale hubieran sido entregadas al fuego purificador del infierno.

Haciéndome eco de lo publicado en la revista Time, haremos un repasito de aquellas cositas que nunca deberíais publicar, hacer o sólo pensar en vuestra red social favorita (y por extensión a las demas).

1.- No muestres fotografías bebiendo o en estado ebrio. Hay personas que han perdido su trabajo por colgar fotografías en las que aparecen consumiendo alcohol. Este es el caso de una joven profesora de Georgia (EE UU) que publicó imágenes bebiendo cerveza en la fábrica de Guinness. Lo que sirve para el alcohol también es extensible a todo tipo de fotografías en las que se nos vea con poca o ninguna ropa practicando cualquier opción sexual. Especialmente perniciosa es la práctica de sexo con animales y cualquier tipo de parafilia similar.

2.- Escribir sobre cuanto odias tu trabajo: Sí lo sé, te encantaría poner a parir a tu jefe y contar toda la mierda que rodea a tu asqueroso trabajo. Te encuentras explotado, manipulado y acosado (esto es España, qué creías tú), sin embargo debes lucir tu mejor cara y los piropos más lisonjeros a tus jefes. Haz de tu muro un rincón del peloteo más asqueroso. Nunca manifiestes lo que piensas. Si la última gota colma el vaso, el AK-47 es la mejor solución. No olvides hacer fotos de la masacre para compartirlas con tu mejores amigos.Maltrato laboral

3.- No dejes rastros de tu infidelidad. Tu mujer, novia o pareja pueden saber de informática mucho más de lo que piensas. Seguro que ellas conocen tus claves de acceso. Entonces, ¿Por qué te empeñas en mandar esas poesías tan cursis a tu enamorada? Aunque parezca mentira, la mayoría de las infidelidades tienen un rastro en Facebook. Un reciente estudio realizado por la American Academy of Matrimonial Lawyers de EE UU asegura que 8 de cada 10 casos estudiados han dejado evidencias de infidelidad en las redes sociales. Si te pillan que no sea por unos cuernos virtuales que sea por unos que rasquen el techo.

4.- No publiques fotos de tu ex pareja desnuda. Los cuernos te llegan a Plutón y la rabia te hace babear de manera incontenible, pero si has pensado hacer circular ese video guarrete de tus escarceos sexuales o las fotos subidas de tono que te regaló ella, olvídate. La venganza está muy bien, pero no mola nada que te juzguen por unas fotos. Recuerda, la venganza es un plato que se sirve muy frío.

5.- No copies respuestas de trabajos académicos. Ya se, es un peñazo, todos los profesores os ponen un montón de trabajos, en su mayoría estúpidos y aburridos. Sois los reyes del mambo e internet no tiene secretos para vosotros. Lo malo es que tampoco lo tiene para la mayoría de vuestros docentes, ¡qué putada!. Ya es hora de ser originales. Copiar de una red social o de internet es realmente chungo, demuestra vuestra falta de iamginación que es mucho peor que un mal trabajo.

6.- Chantajear. La extorisión es para cobardes. Siempre funcionan mejor un buen par de ostias en vivo y en directo. El chantaje deja huella y es un delito bastante importante. Si se te ha pasado por la cabeza hacerte pasar por otra persona para obtener fotografías comprometidas, has de saber que el “pishing” es una actividad muy perseguida por la Benemérita y que esos siempre acaban (por suete) trincándote.

7.- No mencionar cuando vas a estar ausente de tu casa. La crisis y la idiosincrasia de este país producen una cantidad de chorizos impresionante. Siempre están atentos a que algún idiota publique en su muro: “Nos vamos un par de semanas de crucero”. Ya sabes el efecto que eso tiene entre los amigos de lo ajeno. Si eres retorcido siempre puedes montar una trampa y atrincherarte junto a tu suegra armados de sendas escopetas, a ver quien aparece por la puerta.

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