Hace casi un año el director de El Cuartel me invitó a dar una charla a los miembros de su equipo sobre Marketing Electoral. Me gustaría hoy, al filo de unas Elecciones Generales marcadas por le tedio, el color gris y el aburrimiento de una ciudadanía anestesiada por el “fumbol” y las cervcecitas, realizar una reflexión sobre la comunicación y la política.

Me gustaría reflexionar sobre la utilización de internet por parte de nuestros políticos, que muy al contrario que el denostado Obama, utilizan poco y mal. La Red sigue siendo un instrumento para llegar a los titulares de los medios, sobre todo de la televisión. Los principales partidos políticos usan Internet y las redes sociales como una plataforma más para distribuir propaganda o para generar las más absurdas polémicas.

Omaba usará twitter en su campaña electoralEl debate más duro se produce en  Twitter, la popular herramienta de ‘microblogging’ que ocupa el lugar que antaño pertenecía a sitios web y blogs más o menos trabajados, o vídeos agresivos con cierta vocación viral. Parece que hemos pasado del disurso mitinero al discurso tuitero con la ventaja de que no hace falta llenar estadios de abuelos y paletos de todo pelaje ahorrándose el dinero del bocata y el autobús.

Huele a miedito. Los partidos, salvo honrosas excepciones (Esteban González Pons, Elena Valenciano, Carlos Martínez Gorriarán o Iñaki Anasagasti) pueden considerarse ejemplos de manejo de la Red como una vía de comunicación. personales no acaban de entender el fenómeno de la red, donde el debate es abierto y las uniciativas de dirigirlo y flitrarlo chocan con el desprecio y el cachondeo de los internautas. Pesa más la idea de estar a la moda, por lo que todo político que se precie abrirá una cuenta en twitter que en el caso de los líderes indiscutibles manejarán sus esbirros descerebrados más fieles. Nada de autenticidad y realidad, sólo propaganda pensada para los acólitos de la desmemoria.

Lo que más mola es la tele

A pesar de los avances tecnológicos y del ejemplo que nos diesen en Estados Unidos moviliando (y engañando como a panchitos) al electorado Demócrata, en España la política camina por los derroteros del bocadillo de chorizo pringoso y el carajillo. Estamos en las elecciones de la televisión, como en los años 50. Twitter puede dividirse entre los ultra acólitos que lanzan vivas ante cualquier relincho de sus líderes carismáticos y los francotiradores del pensamiento que se agazapan para machacar cualquier iniciativa manipuladora.

“El político que mejor usa Twitter”, es el que entiende que es una herramienta de comunicación personal e individual. Puedes poner a otros a manejar tu cuenta de Twitter si la asimetría comunicativa te hace imposible proporcionar el nivel de bidireccionalidad que deberías dar, pero eso es todo.  Si no vas a contestar, a implicarte o a usar Twitter para ser lo más transparente posible, mejor no lo uses.

Indiferencia

Lo que queda claro es la indiferencia de los candidatos con respecto a la Red. Los periodistas y los consultores y los expertos creen que Twitter es muy importante porque realmente para ellos es muy útil, pero para el político medio no tienen ninguna relevancia.  Los políticos siguen sin tomarse en serio Internet: Igual que siempre, para ellos es simple marketing. Al final incluso consiguen captar la atención de los medios tradicionales, aunque sea sólo para resaltar curiosidades o meteduras de pata de los partidos o candidatos. Es parte de la gracia ‘española’. Nos encanta ridiculizar a la gente famosa y Twitter se presta mucho a ese juego, lamentablemente,

Limitado peso en los resultados

La verdad es que Internet es “irrelevante” para los políticos por su limitada importancia en los resultados electorales. Da igual quien lo haga mejor, aunque relamente todo lo que he visto hasta el momento da bastante asco. Esta opinión coincide con la de dos antiguos responsables del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). En declaraciones recogidas por Patricia de Arce, de la agencia Efe, el catedrático de Sociología de la Universidad Autónoma de Madrid y presidente del CIS entre 2000 y 2004 Ricardo Montoro admite que las redes sociales son muy llamativas, pero no cree que tengan mucho impacto a la hora de decidir el voto.

Montoro recuerda que los líderes políticos están aún descubriendo este fenómeno, y critica que los medios de comunicación recurran a las redes sociales “de manera tremenda aunque admite que, si existe un soporte como éste, hay que apuntarse al carro y utilizarlo.

“No estamos para tonterías”

Hace unos días, la columnista Lucía Méndez publicaba un post en su blog ‘La sombra del poder’ en el daba un merecido tirón de orejas a los dos principales partidos políticos. “No estamos para tonterías”, aseguraba, al hilo de la precampaña que tanto el PSOE como el PP estaban realizando mediante vídeos supuestamente virales o ‘merchandising’ vinculado a redes sociales. Los que no estamos para tomaduras de pelo somos los ciudadanos, cansados de la misma retórica, los mismos rostros y las mismas mentiras.

Lástima que el 20N no se pueda votar al cuerpo incorrupto del Generalísimo, que se iban a enterar…

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