Category: Política


COMUNIFRIKIS por Gorka Zamarreño

Nunca me gustó el fútbol muy a pesar de mi padre, rabioso hincha del Athletic de Bilbao. Todavía conservo alguna fotografía en la que aparezco vestido con toda su equitación, lo peor aquellas medias blancas y rojas a rallas tan ridículas caladas y ajustadas hasta las rodillas. El deporte en general y el fútbol en particular son, desde hace décadas vehículos utilizados por le poder para el enaltecimiento de los Estados. Olimpia, ese ejemplo de plasticidad de Leni Riefenstahl refleja la obsesión de  Hitler por demostrar la superioridad de la raza aria.

En España, donde los cuerpos serranos, la grasa y el colesterol hacen mella en las estadísticas médicas, debido a la sustitución del tradicional bocata de jamón por el “bollicao” hipercolesterólico y la comida congelada, nos acercamos a la vorágine absoluta encarnada en el “Deporte Rey” . Y es que hemos pasado de fútbol los sábados y domingos a…

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Hace casi un año el director de El Cuartel me invitó a dar una charla a los miembros de su equipo sobre Marketing Electoral. Me gustaría hoy, al filo de unas Elecciones Generales marcadas por le tedio, el color gris y el aburrimiento de una ciudadanía anestesiada por el “fumbol” y las cervcecitas, realizar una reflexión sobre la comunicación y la política.

Me gustaría reflexionar sobre la utilización de internet por parte de nuestros políticos, que muy al contrario que el denostado Obama, utilizan poco y mal. La Red sigue siendo un instrumento para llegar a los titulares de los medios, sobre todo de la televisión. Los principales partidos políticos usan Internet y las redes sociales como una plataforma más para distribuir propaganda o para generar las más absurdas polémicas.

Omaba usará twitter en su campaña electoralEl debate más duro se produce en  Twitter, la popular herramienta de ‘microblogging’ que ocupa el lugar que antaño pertenecía a sitios web y blogs más o menos trabajados, o vídeos agresivos con cierta vocación viral. Parece que hemos pasado del disurso mitinero al discurso tuitero con la ventaja de que no hace falta llenar estadios de abuelos y paletos de todo pelaje ahorrándose el dinero del bocata y el autobús.

Huele a miedito. Los partidos, salvo honrosas excepciones (Esteban González Pons, Elena Valenciano, Carlos Martínez Gorriarán o Iñaki Anasagasti) pueden considerarse ejemplos de manejo de la Red como una vía de comunicación. personales no acaban de entender el fenómeno de la red, donde el debate es abierto y las uniciativas de dirigirlo y flitrarlo chocan con el desprecio y el cachondeo de los internautas. Pesa más la idea de estar a la moda, por lo que todo político que se precie abrirá una cuenta en twitter que en el caso de los líderes indiscutibles manejarán sus esbirros descerebrados más fieles. Nada de autenticidad y realidad, sólo propaganda pensada para los acólitos de la desmemoria.

Lo que más mola es la tele

A pesar de los avances tecnológicos y del ejemplo que nos diesen en Estados Unidos moviliando (y engañando como a panchitos) al electorado Demócrata, en España la política camina por los derroteros del bocadillo de chorizo pringoso y el carajillo. Estamos en las elecciones de la televisión, como en los años 50. Twitter puede dividirse entre los ultra acólitos que lanzan vivas ante cualquier relincho de sus líderes carismáticos y los francotiradores del pensamiento que se agazapan para machacar cualquier iniciativa manipuladora.

“El político que mejor usa Twitter”, es el que entiende que es una herramienta de comunicación personal e individual. Puedes poner a otros a manejar tu cuenta de Twitter si la asimetría comunicativa te hace imposible proporcionar el nivel de bidireccionalidad que deberías dar, pero eso es todo.  Si no vas a contestar, a implicarte o a usar Twitter para ser lo más transparente posible, mejor no lo uses.

Indiferencia

Lo que queda claro es la indiferencia de los candidatos con respecto a la Red. Los periodistas y los consultores y los expertos creen que Twitter es muy importante porque realmente para ellos es muy útil, pero para el político medio no tienen ninguna relevancia.  Los políticos siguen sin tomarse en serio Internet: Igual que siempre, para ellos es simple marketing. Al final incluso consiguen captar la atención de los medios tradicionales, aunque sea sólo para resaltar curiosidades o meteduras de pata de los partidos o candidatos. Es parte de la gracia ‘española’. Nos encanta ridiculizar a la gente famosa y Twitter se presta mucho a ese juego, lamentablemente,

Limitado peso en los resultados

La verdad es que Internet es “irrelevante” para los políticos por su limitada importancia en los resultados electorales. Da igual quien lo haga mejor, aunque relamente todo lo que he visto hasta el momento da bastante asco. Esta opinión coincide con la de dos antiguos responsables del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). En declaraciones recogidas por Patricia de Arce, de la agencia Efe, el catedrático de Sociología de la Universidad Autónoma de Madrid y presidente del CIS entre 2000 y 2004 Ricardo Montoro admite que las redes sociales son muy llamativas, pero no cree que tengan mucho impacto a la hora de decidir el voto.

Montoro recuerda que los líderes políticos están aún descubriendo este fenómeno, y critica que los medios de comunicación recurran a las redes sociales “de manera tremenda aunque admite que, si existe un soporte como éste, hay que apuntarse al carro y utilizarlo.

“No estamos para tonterías”

Hace unos días, la columnista Lucía Méndez publicaba un post en su blog ‘La sombra del poder’ en el daba un merecido tirón de orejas a los dos principales partidos políticos. “No estamos para tonterías”, aseguraba, al hilo de la precampaña que tanto el PSOE como el PP estaban realizando mediante vídeos supuestamente virales o ‘merchandising’ vinculado a redes sociales. Los que no estamos para tomaduras de pelo somos los ciudadanos, cansados de la misma retórica, los mismos rostros y las mismas mentiras.

Lástima que el 20N no se pueda votar al cuerpo incorrupto del Generalísimo, que se iban a enterar…

Cuando eramos pequeños chivarnos de nuestros compañeros debido a su comportamiento gamberril era una de las peores cosas que podíamos hacer. Ante nuestros ojos pasaban escenas de las películas carcelarias que los sábados emitía la única cadena estatal, donde los soplones sufrían las peores venganzas a manos de sus compañeros traicionados.Sin embargo, entre los políticos no se lleva ese código del honor, ellos se dedican a la delación como arma para eliminar competencia. Estas “filtraciones interesadas” se han convertido en uno de los “trending topics” del momento.

Resulta que la rutina de los viernes por la mañana para muchos eurodiputados consiste en llegar al trabajo, fichar, cobrar su dieta y largarse pitando. El escándalo lo destapó el 13 de febrero el periódico británico News of The World en una noticia de pago pero consultable aquí. Tres semanas son mucho tiempo para una información y seguro que a estas alturas la socialista Eider Gardiazábal ya dormía hasta tranquila pensando que nadie notaría en España que ella era una de las cazadas. Pero El Mundo publicó el día 9 en portada su foto maleta en mano, recuperando una historia que inmediatamente han replicado un montón de medios. Por los pelos, Gardiazábal.

Eurodiputados La jornada laboral de los parlamentarios europeos termina los jueves, pero algunos en lugar de salir disparados de Bruselas como haría cualquier oficinista, pasan la noche allí. El viernes madrugan, firman en recepción y se van con su bolsita de fin de semana al aeropuerto o a la estación de tren. El problema es que reclaman las dietas de ese día como trabajado cuando no han hecho nada, y por ello cobran un poco más de 300 euros. Los viernes no se da ni golpe en el Europarlamento.

A Gardiazábal la han pillado fichando a las 9:56 de la mañana. A las 10:20 ya estaba en el aeropuerto lista para coger un vuelo. Junto a ella, eurodiputados de todos los países y signos políticos unidos por algo solo definible con el nombre técnico de un morro tremendo. “De los 160 eurodiputados que filmamos firmando antes de las diez de la mañana, más de un tercio (54) llegaron con bolsas y maletas. Al menos 25 parlamentarios se fueron poco después”, cuenta News of the World. Algunos, como el tory Robert Sturdy, ya han intentado explicarse sin mucho éxito.

El topo que les ha facilitado el acceso a la información es una compañera de trabajo de los eurodiputados, la independiente británica Nikki Sinclair, una mujer muy combativa con los organismos europeos. Unos días depués de la publicación del escándalo, escribió un artículo explicando por qué había decidido ser una chivata. En él cuenta que de media entre 60 y 70 eurodiputados fichan los viernes por una cantidad que la mayoría de sus electores no ganan en una semana. Que propuso el fin de esa práctica pero que su iniciativa fue rápidamente bloquada por el gabinete del presidente del Parlamento. Así que decidió colaborar con la prensa de su país.

Buscando un poco en las hemerotecas uno se encuentra exactamente la misma historia en un bucle en el que solo cambia el nombre de los protagonistas, los medios implicados y el importe de las dietas. En 2004 un eurodiputado crítico austríaco, ex periodista de Der Spiegel llamado Hans-Peter Martin, también se hartó y denunció a sus compañeros. Merece la pena ver este vídeo de la televisión alemana RTL con las colas de eurodiputados con las maletas para fichar un viernes a primera hora de la mañana, y la reacción violenta de algunos de ellos, que huyen o se enfrentan a los periodistas diciendo que no es asunto suyo.

La historia también nos suena, aunque más cercana y a pequeña escala, por lo que destapó el periódico Levante a principios de año, cuando pillaron a medio centenar de funcionarios de la ciudad de la Justicia de Valencia que tenían como hábito aparcar, fichar, largarse a desayunar o a llevar a los niños al cole o a lo que fuera y volver después. Al poco tiempo parecieron pasquines por los juzgados con la foto -sacada de Facebook- del periodista que firmó la historia.

En realidad, las noticias sobre el escaqueo de tiempo o de dinero -es lo mismo- de funcionarios o políticos de más o menos alto rango y a los que pagamos aquí o en Europa son un clásico informativo. En el caso de los europarlamentarios también sus subidas de sueldo y las filtraciones de información económica realizadas desde dentro. Desde el punto de vista de las redes el escándalo de hoy (el mismo que ha estado a punto de desaparecer en el olvido de lo publicado por las barreras de la información de pago) puede parecer uno de tantos que hace hervir la sangre de las redes durante unas horas, como se puede ver en los comentarios de Menéame, y que luego se olvidan para volver a aparecer, sin apenas cambios, unos años después.

Pero hay que tener cuidado, porque en esta ocasión la ebullición está siendo etiquetada, y las cosas con nombre son más peligrosas. En Twitter, la noticia circula acompañada del hashtag #nolesvotes, enseña de un movimiento ciberactivista que está catalizando el hartazgo con las instituciones de un buen número de internautas y que pide el voto de castigo en las próximas elecciones para aquellos políticos que han sacado adelante la Ley Sinde. “¿Para cuándo un #nolesvotes versión europea?”, se preguntaba una usuaria.

La propia Nikki Sinclair da en el clavo en su artículo:

“Si nosotros, como políticos electos, continuamos viendo el erario público como un recurso que explotar mientras aquellos que proporcionan el dinero pierden sus trabajos y sus casas, qué podemos esperar (…) La sociedad es una cosa frágil, como el Politburó aprendió en 1989 y como los dictadores norteafricanos están aprendiendo ahora, la gente no tiene por qué sostener más regímenes corruptos”.

Parece que en los tiempos post-Wikileaks que corren los topos, los chivatos, los infiltrados, los esquiroles son tendencia. Seguro que eso quiere decir algo.

 

Ayer mientras comía con mis amigos del estudio de George y Mildred de Bilbao hablábamos como no podía ser, de comida. Sabemos que alimentos y trabajo, a falta de sexo, son religión en el País Vasco. La conversación desembocó en la comida basura y se centró en las hamburguesas de Mac Donalds y establecimientos similares. Al margen de analizar textura, sabor y dejarlas por los suelos, surgió la preocupación de conocer la huella ecológica de la carne que se utiliza para elaborarlas.  El ciclo de vida de una vaca y la hamburguesa es un ejemplo claro de que el sistema cumple estrictamente la máxima de “privatizar los beneficios y socializar las pérdidas“, que se ha hecho evidente, por otra parte, desde la óptica del mundo financiero, en nuestra crisis actual. Con todo, el aprovechamiento de los recursos estatales de las grandes compañías es una evidencia que debemos comprender.

Según varias fuentes, el coste energético de producir los 550 millones de Big Mac que se venden al año en Estados Unidos es de 297 millones de dólares, y ello supone un impacto ecológico equivalente a 1.170 millones de Kg. De CO2. A eso puede sumarse el impacto ambiental global en términos del empleo de agua y de la degradación de los suelos, así como los costes invisibles de los tratamientos médicos de problemas alimentarios como la diabetes o las enfermedades cardíacas.El verdadero valor de la comida basura
Aunque todos estos costes (llamados externalidades) no se reflejen en el precio del Big Mac, la realidad es que alguien tiene que pagarlos. La cuestión es que no los paga la corporación McDonald’s, sino que los paga toda la sociedad mediante los desastres medioambientales, las migraciones causadas por el cambio climático o los costes sanitarios más elevados. Según el Centro de Ciencias y Medio Ambiente de India, una hamburguesa de carne proveniente de una vaca criada en un área deforestada en realidad debería costar unos 200 dólares. Tal vez la cantidad parezca exagerada, pero a gran escala puede que incluso los costes totales de un Big Mac de 4 dólares sean más altos, ya que, además de no pagar los costes externos, las empresas muchas veces reciben subvenciones de diversos tipos, lo que significa que los consumidores norteamericanos compran hamburguesas baratas gracias al dinero de sus propios impuestos. Por ejemplo, la carne de McDonald’s es engordada con maíz, el cultivo más subvencionado de Estados Unidos.

Un informe de la Universidad de Tufts señala que la industria norteamericana de carne de vacuno ahorra en promedio alrededor de 562 millones de dólares anuales por engordar al ganado con maíz subvencionado. El total de subvenciones otorgadas al maíz llegó a un máximo de 4.600 millones de dólares en 2006.
Los contribuyentes también colaboran con la cadena de comida rápida en lo que respecta a los salarios, mediante un “subsidio social”. Un trabajador de un local de comida rápida gana en promedio algo más de 15.000 dólares al año. Estos salarios de pobreza (ya sé que aquí esto sueña a coña) se complementan con Medicare, cupones para comida, programas de nutrición infantil, planes de ayuda estatal directa y otros servicios gubernamentales. Tan sólo la suma total de gastos estatales y federales destinados a los empleados de Burger King (hay para todos) asciende a más de 273 millones de dólares al año. Si multiplicamos esa suma por todas las grandes cadenas de comida rápida vemos que el gobierno desembolsa más de 1.000 millones de dólares para subvencionar los salarios de pobreza de esta industria.

Sin embargo, las subvenciones no son el único coste social de la comida barata. Un estudio realizado en 1995 sobre los costes en salud pública destinados a tratar enfermedades debidas al consumo excesivo de carne calculó un total de 30.000 a 60.000 millones de dólares al año…
La idea de una hamburguesa de 200 dólares es sólo una aproximación. En realidad, calcular los verdaderos costes medioambientales puede resultar engañoso, porque desconocemos las consecuencias ecológicas a largo plazo y cuánto costará a las futuras generaciones resarcirse de este desastre .

Está semana casi me revienta la cabeza. Las gentes que pululan por la Unión Europea están consiguiendo que los europeístas nos escondamos y nos sintamos completamente timados. Si Konrad Adenauer y compañía levantasen la cabeza… Parece ser que la última generación que tuvo claro sobre el proyecto de Europa fue la de Mitterrand, Kohl y González. Lástima que este último se haya quitado, por fin la careta, y demuestre que sus intereses se alinean con los su amigo Carlos Slim. Para eso se ha hecho con parte del Grupo Risa y ahora exige que los salarios se reduzcan un 50 por ciento. Que empiece González, que ejerce de asesor del “muchimillonario” Slim a renunciar a sus prevendas como ex presidente. ¿Se creerá González lo que escribe en ese libro sobre su idea de Europa? Es lo malo de los “perriflautis” metidos a neoliberales. Pero hoy quiero centrar mi atención en el Gobierno teutón, que últimamente nos hace vivir momentos amargos.

El gigante europeo tiene como gobernante a una señora indecisa que lidera una coalición muy inestable de derechas formada por la CDU y la CSU. La Canciller alemana Angela Merkel, no es precisamente un líder del que se pueda esperar retórica, como muestra su biografía (Wikipedia) de la que extractaremos algunos párrafos:
“Nacida en Hamburgo en 1954, Angela Merkel, hija de un pastor protestante, vivió desde que tenía pocos meses en la RDA, bajo los rigores del régimen comunista, y no fue disidente, sino militante de la Juventud Alemana (comunista)”…”no entró en la política hasta el derrumbe del Muro, en noviembre de 1989, y realizó una meteórica carrera: ministra de Juventud y Familia (1990-1994) y del Medio Ambiente y Naturaleza (1994-1997), estrecha colaboradora del canciller Helmut Kohl, y al retirarse éste, secretaria general (1998) y presidenta del partido, cargo para el que fue elegida el 10 de abril de 2000”… “Merkel mostró una tenacidad admirable en la lucha por el poder desde que fue elegida secretaria general en 1998. Durante el cataclismo que sacudió al partido por los donativos ilegales (las cajas negras), que se llevó por delante al heredero de Kohl en la presidencia del partido, Wolfgang Schäuble, su ambición política prevaleció sobre el respeto que profesaba a su mentor”…”No sólo censuró a Kohl en un artículo de prensa que causó sensación, sino que abogó por un nuevo impulso que liberara al partido de la pesada herencia”.
Creo que con lo anterior es bastante. Alguien capaz de escribir contra su mentor caído, no demuestra precisamente buenos antecedentes para esperar de él algo positivo. La historia nos ha deparado una figura más bien siniestra para pilotar los destinos de la zona, en tiempos tan complicados.
Las recientes críticas a las que fue sometida en el parlamento alemán, dejan claramente de manifiesto que existe una fuerte oposición alemana a la postura de los neoliberales, por ella encabezada. Así, Frank-Walter Steinmeier (SPD), Vicecanceller y Ministro de Asuntos Exteriores alemán en la anterior etapa (con Merkel de Canciller), que tanto contribuyó a las mejores medidas para combatir la crisis (impulso fiscal, incentivos al mantenimiento de los puestos de trabajo…) no dudó en acusar a Merkel de no percatarse de la gravedad de la actual crisis y actuar de modo irresponsable, al oponerse al aumento del Fondo de Estabilidad Europeo y a la emisión de eurobonos, lo que estaba poniendo al BCE en una posición peligrosa, negándose además a escuchar las señales de alarma. Precisó también, que la falta de medidas de Merkel, tenía un alto precio. Propugnó adicionalmente, una serie de medidas, entre las que estaban, el incremento del fondo de rescate, la emisión de bonos y una mayor cooperación política y fiscal, entre los miembros de la eurozona.

Merkel, en un parlamento en que no parecen existir voces anti-europeas, se mostró (¡cómo no!) europeísta por los cuatro costados, llegando a afirmar que “el euro es nuestro destino y Europa nuestro futuro común” o “Europa sólo triunfará si trabajamos todos unidos” Naturalmente, sus conciudadanos parlamentarios, que la conocen muy bien, no se dejaron impresionar y arreciaron en sus críticas, a pesar de tales declaraciones, que hubieran firmado gustosamente Willy Brandt, Helmut Schmidt, Helmut Kohl o Gerhard Schröder.
Así Jürgen Trittin, líder de los Verdes, la acusó de carecer de una idea clara sobre la delicada situación, dar una importancia desproporcionada a las políticas de ahorro y rechazar ideas muy útiles, como los bonos europeos.

Los próximos meses serán decisivos para calibrar si Merkel entra en razón. Un punto muy positivo es que Merkel puede no estar muy preocupada por la suerte de los ciudadanos de a pie alemanes y mucho menos todavía por los de la Europa periférica (entre los que, lamentablemente nos encontramos), pero si los bancos españoles sufren un colapso, los alemanes se verán arrastrados sin remisión, y ahí sí que adelantamos como más que probable, que Merkel intervendrá con toda la energía necesaria, para poner un cortafuegos y evitar que se desencadene esa situación. La presión es tal que dentro de unos meses Merkel visitará España y exigirá que el gobierno Español, encabezado por un Zapatero desaparecido de la escena, haya cumplido con los recortes exigidos. Parafraseando al gran Woddy Allen, “Cuando escucho a Wagner durante más de media hora me entran ganas de invadir Polonia.”

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