Tag Archive: comida basura


Ayer mientras comía con mis amigos del estudio de George y Mildred de Bilbao hablábamos como no podía ser, de comida. Sabemos que alimentos y trabajo, a falta de sexo, son religión en el País Vasco. La conversación desembocó en la comida basura y se centró en las hamburguesas de Mac Donalds y establecimientos similares. Al margen de analizar textura, sabor y dejarlas por los suelos, surgió la preocupación de conocer la huella ecológica de la carne que se utiliza para elaborarlas.  El ciclo de vida de una vaca y la hamburguesa es un ejemplo claro de que el sistema cumple estrictamente la máxima de “privatizar los beneficios y socializar las pérdidas“, que se ha hecho evidente, por otra parte, desde la óptica del mundo financiero, en nuestra crisis actual. Con todo, el aprovechamiento de los recursos estatales de las grandes compañías es una evidencia que debemos comprender.

Según varias fuentes, el coste energético de producir los 550 millones de Big Mac que se venden al año en Estados Unidos es de 297 millones de dólares, y ello supone un impacto ecológico equivalente a 1.170 millones de Kg. De CO2. A eso puede sumarse el impacto ambiental global en términos del empleo de agua y de la degradación de los suelos, así como los costes invisibles de los tratamientos médicos de problemas alimentarios como la diabetes o las enfermedades cardíacas.El verdadero valor de la comida basura
Aunque todos estos costes (llamados externalidades) no se reflejen en el precio del Big Mac, la realidad es que alguien tiene que pagarlos. La cuestión es que no los paga la corporación McDonald’s, sino que los paga toda la sociedad mediante los desastres medioambientales, las migraciones causadas por el cambio climático o los costes sanitarios más elevados. Según el Centro de Ciencias y Medio Ambiente de India, una hamburguesa de carne proveniente de una vaca criada en un área deforestada en realidad debería costar unos 200 dólares. Tal vez la cantidad parezca exagerada, pero a gran escala puede que incluso los costes totales de un Big Mac de 4 dólares sean más altos, ya que, además de no pagar los costes externos, las empresas muchas veces reciben subvenciones de diversos tipos, lo que significa que los consumidores norteamericanos compran hamburguesas baratas gracias al dinero de sus propios impuestos. Por ejemplo, la carne de McDonald’s es engordada con maíz, el cultivo más subvencionado de Estados Unidos.

Un informe de la Universidad de Tufts señala que la industria norteamericana de carne de vacuno ahorra en promedio alrededor de 562 millones de dólares anuales por engordar al ganado con maíz subvencionado. El total de subvenciones otorgadas al maíz llegó a un máximo de 4.600 millones de dólares en 2006.
Los contribuyentes también colaboran con la cadena de comida rápida en lo que respecta a los salarios, mediante un “subsidio social”. Un trabajador de un local de comida rápida gana en promedio algo más de 15.000 dólares al año. Estos salarios de pobreza (ya sé que aquí esto sueña a coña) se complementan con Medicare, cupones para comida, programas de nutrición infantil, planes de ayuda estatal directa y otros servicios gubernamentales. Tan sólo la suma total de gastos estatales y federales destinados a los empleados de Burger King (hay para todos) asciende a más de 273 millones de dólares al año. Si multiplicamos esa suma por todas las grandes cadenas de comida rápida vemos que el gobierno desembolsa más de 1.000 millones de dólares para subvencionar los salarios de pobreza de esta industria.

Sin embargo, las subvenciones no son el único coste social de la comida barata. Un estudio realizado en 1995 sobre los costes en salud pública destinados a tratar enfermedades debidas al consumo excesivo de carne calculó un total de 30.000 a 60.000 millones de dólares al año…
La idea de una hamburguesa de 200 dólares es sólo una aproximación. En realidad, calcular los verdaderos costes medioambientales puede resultar engañoso, porque desconocemos las consecuencias ecológicas a largo plazo y cuánto costará a las futuras generaciones resarcirse de este desastre .

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Estimados lectores, hoy trataré de que no se me note el cabreo. Como todos sabréis, no soy un tipo que se sienta especialmente orgulloso de ser español, en cierto modo, mi internacionalismo trasnochado y una creciente anarco-acracia crecen en mi interior. Me hubiera gustado ser noruego aunque también podría haber caído del lado del mundo donde uno la palma en el primer instante de vida. Lo que me ha soliviantado es impresionante el “documento” gráfico, por así llamarlo, que se puede encontrar en la web del Wall Street Journal, supuestamente uno de los medios más influyentes del mundo.
Con ello no quiero justificar la desastrosa situación de nuestro país, la necesidad de reformas de calado, la falta de iniciativa empresarial.

Manipulación informativa burda y descarada
El video en cuestión, que no tiene desperdicio, está perpetrado por dos terroristas de la información llamados Andy Jordan y Joe Parkinson, dos tipos a los que llamarles colegas de profesión sería todo un piropo. Pero vayamos por partes, el clip de algo más de 18 minutos de duración, comienza describiendo a España como el “país de la Fiesta y el baile”, insertando imágenes de una espontánea bailando flamenco en una calle de Pamplona en medio de los San Fermines. De hecho, a los autores les deben gustar muchísimo estas fiestas ya que recurren a ellas de manera continua. Una voz en “off” nos informa que miles de jóvenes recorren nuestra geografía para asistir a estas fiestas. A estos señores les recordaría que son también un buen número de norteamericanos los que cada año disfrutan del evento y que encarnan, lo peor de ellas. Casualmente, siempre hay alguno de sus compatriotas herido o muerto en los encierros, cuando un astifino decide empitonar a los gringos borrachos que se piensan que los astados son algo parecido a los toros engordados con clembuterol de los rodeos “tejanos” (y lo pongo con j y no x porque escribo en español). Así acaban los mozalbetes de Kansas con un ojete más e incluso, espichándola entre sangre y sus propios vómitos de kalimotxo (que no sangría) barato.
El video continua machaconamente con la idea de una juventud que le gusta estar parada. Esta aseveración se apoya en las declaraciones de una señorita llamada Elena Ortega, de la que se dice que tiene dos licenciaturas y sabe tres idiomas, chapurreando un inglés con acento de Parla y que afrma que “los jóvenes quieren trabajar dos años y luego ser despedidos para cobrar el subsidio que les da el gobierno”. Mira rica, por mis aulas han pasado cientos de alumnos y te aseguro que sudan la camiseta y muchos de ellos curraban para poder estudiar. Claro que no todo el mundo vive en casita de sus padres dando de comer a un conejo que debería ir a la cazuela de algún indigente parado. Le solicitaría al señor Zapatero que a esta señora la desposeyeran de la nacionalidad (como es habitual en los EE.UU para los indeseables) y tuviese que emigrar forzosamente para buscarse la vida, que para su suerte está muy bien formada (y no me refiero a sus curvas).

Es también curioso el continuo uso de recursos en los que aparecen músicos rumanos, hombres estatua y gente de mal vivir en general; sin embargo lo más vergonzante es la imagen que aparece en el minuto 16:43 cuando cruza la pantalla una mujer con burka y acto seguido aparece un rumano tocando un acordeón. No sólo quieren desprestigiar este país sino que se juega con la idea de que debe estar lleno de radicales islámicos.
Las opiniones de los “expertos” que aparecen en el video son en muchos casos risibles. El más divertido (y del que se repite la intervención) es un tal Lorenzo Bernaldo de Quirós (del que no hemos encontrado referencias) al que aconsejamos que aprenda a vestir y que repite a modo de profeta enfervorecido “España es el Leman Bothers de Europa”. Presidente de una consultora que no posee ni web y miembro de la fundación FAES, como el resto de especialistas consultados, las declaraciones obvian parte de nuestra realidad económica.

Un segundo bloque del video se dedica a la burbuja inmobiliaria, problema que se generó cuando el Sr. José María Aznar decidió que ese sería el modelo económico y de crecimiento de nuestro país. Casualmente, ese mismo Aznar es Consejero de News Corporation, empresa propietaria del Wall Street Journal para mayor gloria de Rupert Murdoch. A este magnate le preguntaría sobre los bonos basura y las hipotecas “subprime” que puso en circulación el sistema yanki con funestos resultados. El bloque se cierra con un ataque a nuestro sistema bancario, haciendo aparece logotipos de entidades bancarias que nos son españolas como el BNP, el HSBC, el Deuche Bank o El Comerzbank. Olvidan Jordan y Parkinson las pruebas de esfuerzo publicadas por la UE en la que el sistema bancario destacaba por su solvencia. Este es, seguramente, el caso de las entidades de crédito norteamericanas que han tenido que ser rescatadas por el tesoro norteamericano a costa de los contribuyentes norteamericanos. Cabe preguntarse cual es el objetivo de este tipo de pseudo documentales. Pero si unimos a un José María Aznar resentido, a Rupert Murdoch y a la FAES, está claro el intento de desprestigiar a nuestro país y hacer sufrir a todos sus ciudadanos mediante una crisis de confianza que socaven nuestros mercados. Podría haberme referido a la imagen de los EE.UU: Racismo rampante, grandes bolsas de pobreza, altos índices de mortalidad infantil, paletos de la américa profunda hundidos en el crank, Guantánamo y la tortura, radicalismo religioso, gordos y comida basura, armas y delitos por doquier. Sin embargo, prefiero pensar en todo lo positivo que los norteamericanos nos pueden aportar.

P.D.: Este post se lo he enviado a los autores del polémico video. Espero que los hayan pagado bien por caer en el desprestigio. ¿Tendremos alguna respuesta? Por cierto,  no lo traduzco al inglés porque no me sale de los mismísmos…

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